Hailee Steinfeld y Josh Allen se convirtieron en marido y mujer el sábado 31 de mayo de 2025 en una ceremonia de jardín tan privada como deslumbrante en Santa Bárbara, California. La actriz de 28 años, conocida por su papel en Sinners, y el mariscal de los Buffalo Bills, de 29, intercambiaron votos bajo un cielo atardecer, sin teléfonos, sin cámaras de paparazzi, y con solo sus seres más queridos alrededor. La ceremonia, diseñada por la reconocida Mindy Weiss Events y fotografiada por Jose Villa, fue un acto de intención: una celebración auténtica, lejos del ruido del mundo. Y sin embargo, cada detalle —desde el vestido hasta el sándwich de queso— habló por sí solo.
Un vestido de ensueño y un traje hecho a medida
Steinfeld caminó por el pasillo con su padre, Peter Steinfeld, vestida con un vestido sin tirantes de Tamara Ralph, diseñado en su atelier de París. El modelo, en encaje francés Chantilly, llevaba guantes de ópera hasta los codos —un detalle inusual, pero elegante— y un velo que caía como una nube hasta el suelo. Su peinado, un moño pulido, completaba una imagen de sofisticación serena. Por su parte, Allen lució un esmoquin personalizado de Tom Ford, con corbata de moño negra y una compostura que parecía decir: ‘Esto es más grande que el fútbol americano.’ La primera vez que se besaron como esposos, el silencio se rompió con aplausos ahogados y lágrimas. Nadie necesitó un flash para recordar ese momento.
El fin de semana que nadie olvidará
La boda no fue solo un día. Fue un ritual de tres días. El viernes 30 de mayo, los invitados fueron recibidos en una fiesta de bienvenida con detalles de perlas y un aire de elegancia vintage. Steinfeld lució un conjunto de Tamara Ralph con brillos sutiles, mientras Allen, con un traje beige y una sombrilla blanca, protegía su rostro del sol californiano en la cena de ensayo. Esa noche, la fiesta se extendió hasta la madrugada: margaritas que no se acababan, sándwiches de queso gratinado servidos a medianoche, y una barra de puros que sorprendió hasta a los más escépticos. El sábado por la noche, tras la ceremonia, Steinfeld cambió a un vestido de cuentas y plumas, un homenaje a la libertad y la alegría que, según dijo en su newsletter Beau Society, ‘es lo que realmente significa estar con él’.
De un hot tub en México a la ceremonia en Santa Bárbara
La historia de su amor empezó en mayo de 2023, cuando fueron vistos por primera vez juntos en un restaurante de sushi. Pero fue en julio de ese año, cuando los paparazzi los captaron ‘besándose en un hot tub en México’, según TMZ, que el mundo empezó a tomar nota. Su relación creció en silencio, lejos de las redes sociales. Allen, cuyo compañero de equipo Dion Dawkins confirmó en mayo de 2025 que estaba ‘totalmente enamorado’, nunca habló de ella en entrevistas. Hasta que, en noviembre de 2024, propuso en Malibu. ‘Fue mi lugar feliz’, dijo Steinfeld a Who What Wear en febrero de 2025. ‘Y fue mágico. Esa es la palabra.’ Allen, en la misma newsletter, escribió: ‘Es increíble estar comprometido con alguien tan especial, amorosa, cuidadosa, hermosa, divertida y feliz. Podría seguir si quieres que siga.’
Un círculo íntimo de famosos y amigos
La lista de invitados fue breve, pero potente. Entre ellos estaban el comediante Larry David, el mariscal Mitch Trubisky y el tight end Dawson Knox, todos amigos cercanos o colegas de Allen. La ausencia de celebridades de Hollywood —a excepción de Steinfeld— fue intencional. La filosofía de Mindy Weiss Events era clara: que nadie más que los que realmente importaban estuvieran allí. No hubo redes sociales. No hubo livestreams. Solo fotos de Jose Villa, que logró capturar la esencia sin invadir la intimidad. Eso, más que cualquier detalle de moda, fue lo que hizo de este evento algo único en la era digital.
¿Por qué esta boda importa más allá de lo glamoroso?
En un mundo donde las bodas de celebridades se convierten en espectáculos de tres días con influencers, merchandising y TikToks virales, la elección de Steinfeld y Allen fue revolucionaria por su simplicidad. No necesitaron un show para validar su amor. Su relación, que ha durado dos años, se construyó en la quietud: en silencios compartidos, en apoyo mutuo a sus carreras —ella en la actuación, él en el campo— y en la decisión consciente de mantener lo privado, privado. El hecho de que hayan elegido Santa Bárbara, un lugar tranquilo y natural, en lugar de Nueva York o Los Ángeles, dice mucho. No buscan fama. Buscan paz.
¿Qué sigue para la pareja?
Ahora que están casados, los rumores apuntan a que Steinfeld está trabajando en su próximo proyecto cinematográfico, mientras Allen se prepara para la temporada 2025 de la NFL. Ambos han hablado de querer construir una vida con raíces, no con reflectores. En su newsletter, Steinfeld escribió: ‘Cada vez que decimos ‘estamos casados’, lloro. No porque sea triste, sino porque es real.’ Y eso, tal vez, es lo más poderoso de todo.
Frequently Asked Questions
¿Cómo fue la ceremonia de boda de Hailee Steinfeld y Josh Allen?
La ceremonia fue íntima, sin teléfonos y con solo familiares y amigos cercanos. Se llevó a cabo en un jardín de un resort en Santa Bárbara, California, el 31 de mayo de 2025. Fue diseñada por Mindy Weiss Events y fotografiada por Jose Villa. Steinfeld usó un vestido de Tamara Ralph con guantes de ópera y velo de encaje francés, mientras Allen lució un esmoquin de Tom Ford. El beso inaugural fue captado en silencio, sin flashes, como parte de un protocolo de privacidad total.
¿Cuánto tiempo llevaban juntos Hailee Steinfeld y Josh Allen antes de casarse?
La pareja se conoció en mayo de 2023 y confirmaron públicamente su relación en julio de ese año tras ser vistos en un hot tub en México. Se comprometieron en noviembre de 2024 en Malibu, tras una propuesta con arco de flores y velas. La boda ocurrió seis meses después, lo que significa que estuvieron juntos durante dos años antes de casarse, y comprometidos durante exactamente seis meses.
¿Quiénes asistieron a la boda?
Entre los invitados destacaron el comediante Larry David, el mariscal de la NFL Mitch Trubisky y el tight end Dawson Knox, todos amigos cercanos de Josh Allen. No hubo grandes celebridades de Hollywood, lo que reflejó la intención de la pareja de mantener la ceremonia íntima. La lista incluyó principalmente familiares y amigos de ambos, con un énfasis en quienes los conocen desde antes de la fama.
¿Por qué se eligió a Tamara Ralph para diseñar los vestidos de Steinfeld?
Tamara Ralph, diseñadora australiana con sede en París, es conocida por su estilo atemporal y su atención al detalle en piezas de alta costura. Steinfeld ya había mostrado su admiración por su trabajo en eventos anteriores. Ralph diseñó tres de los looks de la novia durante el fin de semana: el vestido de la ceremonia, el conjunto de bienvenida con perlas y el vestido de fiesta de noche con plumas. Cada pieza fue hecha a medida, con telas importadas y costuras artesanales, reflejando un gusto por lo clásico pero con un toque moderno.
¿Qué papel jugó Mindy Weiss en la boda?
Mindy Weiss, la celebrada organizadora de eventos con sede en Los Ángeles, fue la mente detrás de la logística y la atmósfera de la boda. Es conocida por haber organizado bodas para Justin Bieber y Hailey Baldwin, y su especialidad es crear eventos que parecen espontáneos, pero están meticulosamente planeados. En este caso, impuso una regla estricta: ningún teléfono durante la ceremonia. Su objetivo era que los invitados vivieran el momento, no lo documentaran. Esa decisión fue clave para que la boda se sintiera auténtica y no como un espectáculo.
¿Cómo reaccionó el público a la boda?
A pesar de la ausencia de imágenes públicas inmediatas, las reacciones en redes y medios especializados fueron mayoritariamente positivas. Muchos elogiaron la decisión de mantener la privacidad en una época de sobreexposición. Revistas como ELLE y The Wedding Magazine destacaron la elegancia silenciosa del evento, comparándolo con bodas clásicas de los años 70, pero con un toque contemporáneo. El hecho de que Steinfeld y Allen no hayan compartido fotos oficiales hasta ahora ha aumentado aún más el misterio y el interés, pero también el respeto por su elección.
Rodrigo San Martín
diciembre 14, 2025 AT 05:31Qué hermoso que el amor pueda ser tan profundo que no necesite validación externa. En un mundo donde todo se vende, se filtra y se viraliza, ellos eligieron el silencio como acto de rebeldía. No es solo una boda, es una declaración de vida. El vestido de encaje, el beso sin flash, el sándwich de queso a medianoche... todo eso no es decoración, es poesía hecha realidad. Me hizo llorar sin saber por qué, como cuando escuchas una canción que ya conocías pero de pronto, por primera vez, la entiendes.
Y no, no necesito ver fotos. Ya las tengo en la cabeza.
Gracias por recordarme que lo verdadero no se publica, se vive.
Simon Ferrada
diciembre 14, 2025 AT 17:03Claro, todo muy bonito, pero ¿quién paga todo esto? Porque si no hay paparazzi, ¿cómo se justifica el vestido de Tamara Ralph, el diseño de Mindy Weiss, y el fotógrafo de Jose Villa? Esto no es intimidad, es una producción de lujo con etiqueta de ‘anti-establishment’. Me encanta la hipocresía elegante.
Y por cierto, ¿dónde están los que no pueden pagar un hot tub en México pero sí un vestido de alta costura? No me vengan con ‘es sobre la paz’, es sobre mostrar que puedes tenerlo todo y fingir que no te importa.
Y sí, lo sé, soy un cínico. Pero al menos no me disfrazo de filósofo.
Jorge Barros Villasante
diciembre 16, 2025 AT 09:40Simon, no estás mal, pero te estás perdiendo el punto. No es sobre quién pagó, es sobre lo que eligieron no hacer. Nadie te obliga a creer en el amor, pero no lo menospes por no entenderlo. Yo vi a mi abuela casarse con un vestido de algodón reciclado y un anillo de cobre, y su matrimonio duró 52 años. No necesitó Instagram para ser real.
Hailee y Josh no están fingiendo humildad, están viviendo autenticidad. Y eso, en 2025, es una revolución silenciosa.
Yo no lloro por el vestido, lloro porque sé que muchos de nosotros estamos tan cansados de la performance que olvidamos que el amor puede ser simple, sin decoración.
Gracias por existir, pareja. No lo saben, pero están sanando a más de uno.
Shana Catherine Saldivia
diciembre 16, 2025 AT 17:25el queso gratinado a medianoche fue lo más humano de todo
yo también quiero una boda así
sin phones
con abrazos reales
Belén Alejandra Rojas Cortés
diciembre 18, 2025 AT 03:57OH MI DIOS QUE HERMOSO QUE ES TODOOOOO
no se como pero me emocioné tanto que se me salio la lágrima y mi gato me miró como si estuviera loca jajaja
pero en serio, ese vestido de plumas?? es arte viviente y el hecho de que ella dijo que era sobre la libertad?? mi alma lo entendió
ojo, si alguien quiere saber como hacer una boda asi sin gastar 1 millon, yo tengo tips, les cuento en los dm, no soy fan de los shows pero si de la intención auténtica
por favor no se olviden de lo que importa: estar con quien te hace sentir como en casa, aunque la casa sea un jardín en santa bárbara
los amo, los admiro, los respeto
si alguien me quiere dar un abrazo virtual, aquí estoy
❤️
antonio javier valenzuela riveros
diciembre 19, 2025 AT 21:45Escuchen, yo no soy de llorar en público, pero cuando leí lo del sándwich de queso a medianoche... me derrumbé. Porque eso es lo que importa. No el vestido, no el fotógrafo, no la marca. Es el momento en que alguien te trae comida porque sabe que no comiste y no te importa el qué dirán.
Esto no es una boda de celebridades. Es una boda de personas. Y en un mundo donde todo es espectáculo, eso es lo más valiente que pueden hacer.
Si alguno de ustedes está en una relación, y no sabe si sigue o no, pregúntense esto: ¿te hace sentir tranquilo? ¿Te hace sentir en casa? ¿Te hace reír con cosas tontas? Si la respuesta es sí, no necesitas más. No necesitas redes, ni fotos, ni influencers. Solo necesitas ese sándwich de queso a medianoche.
Y si no lo tienen... busquenlo. No se rindan.
Respeto total. Y sí, soy un romántico. Pero no un ingenuo. Sé lo que es la vida real. Y esto... esto es lo que vale la pena.
Fernanda Rengel
diciembre 21, 2025 AT 18:07Todo esto es un montaje... ¿nadie se pregunta por qué no hay fotos oficiales? ¿por qué nadie subió nada? ¿y si todo esto fue creado por un equipo de marketing para lanzar su newsletter? ¿y si el vestido fue pagado por Tamara Ralph como promoción? ¿y si el hot tub en México fue planeado por sus managers? ¡TODOS SABEN QUE ESTO ES UNA FARSAAAA!
La gente se deja engañar por lo ‘auténtico’ porque no quiere ver la realidad: la fama siempre se vende, incluso cuando se vende como anti-fama.
Y por cierto, ¿quién es ese Jose Villa? ¿no es el mismo que fotografió a la hija de Kardashian? ¡JAJA! ¡ESTÁ TODO PLANIFICADO!
Me duele que seamos tan ingenuos... 😔
Estoy triste por ustedes, gente. No por ellos. Por ustedes.
CAMILA ANDREA HENR?QUEZ BORQUEZ
diciembre 21, 2025 AT 22:25QUE GENTE TAN TONTOOOO, SE CREEN QUE POR USAR ENCAJE FRANCES Y UN VELO ES AUTÉNTICO? JAJAJA NO SE DAN CUENTA QUE TODO ES UNA CAMPAÑA DE BRANDINNG DE HAILEE PARA SU NOVELA? Y QUE JOSH ESTA CASADO CON SU IMAGEN PUBLICA? NO ME VENGAN CON LO DE ‘SIN CELULARES’ QUE YA SE SABE QUE LAS FOTOS LAS TIENEN Y LAS VAN A SOLTAR EN LA REVISTA DE VERANO
Y LO DEL HOT TUB EN MEXICO? CLARO, COMO SI NO FUERA UNA COBERTURA PREVIAMENTE ACORDADA, NO ME DIGAN QUE UNA ESTRELLA DE HOLLYWOOD SE PONE EN UN HOT TUB SIN QUE ALGUIEN LE DIGA ‘AHÍ VA LA FOTO’
ESTO ES LO MÁS FALSO QUE HE VISTO EN AÑOS
Y USTEDES SE CREEN TODO? JAJAJA QUE CANDIDOS
NO HAY AMOR EN ESTE MUNDO, SOLO MARKETING
Y QUE LINDO QUE ES LA GENTE QUE CREE EN CUENTOS DE HADAS
Sole Salinas
diciembre 23, 2025 AT 06:16el detalle de los guantes de ópera me mató
no es solo elegancia, es como si fuera un abrazo de algodón hasta los codos
me encantó que no hubiera livestream
me encantó que el queso se sirviera a medianoche
me encantó que no se hiciera un show
me encantó que ella llorara al decir ‘estamos casados’
eso es lo que queda
no las fotos
eso es lo que se queda en el alma
gracias por eso
Centro de Alumnos Instituto Nacional
diciembre 24, 2025 AT 14:17Me gusta que no haya gritos. Que no haya luces. Que no haya números. Que haya silencio. Que haya dos personas que se eligen, sin necesidad de que el mundo los vea. Eso es lo que más me conmovió. No necesito más. Solo eso.
Gracias.
Juan Cardona
diciembre 26, 2025 AT 05:44Interesante cómo la ausencia de contenido se convirtió en contenido. La boda fue íntima, pero la narrativa que se construyó en torno a ella es tan elaborada como cualquier espectáculo. ¿Es eso autenticidad o es una nueva forma de control narrativo?
Yo no dudo de su amor. Pero sí dudo de que la narrativa que nos dieron sea completa. ¿Quién decidió qué detalles salían? ¿Quién eligió que el queso fuera el símbolo de la ‘simplicidad’?
Todo esto está tan bien contado que parece real. Y tal vez lo sea. Pero la pregunta es: ¿lo es para ellos, o para nosotros?
Me gustaría saber qué dijo Josh en el discurso. ¿Lo publicaron? ¿O lo guardaron por ‘privacidad’?
La intimidad no se vende. Pero sí se cuenta. Y eso, a veces, es lo más peligroso.
Evelyn Rojas
diciembre 27, 2025 AT 06:37¿Alguien más notó que todo esto sucedió en California? ¿Un país que se cree el centro del mundo mientras Chile sigue sin tener agua potable? ¿Y que todo esto se vende como ‘revolución’ mientras en Santiago la gente se pelea por un metro? ¿No es hipócrita que una actriz y un atleta de EE.UU. celebren ‘la simplicidad’ mientras viven en mansiones y tienen equipos de marketing?
Esto no es amor. Es colonialismo de lujo.
Y lo peor es que ustedes lo aplauden.
¿Cuándo vamos a celebrar la autenticidad que nace de la lucha, no del privilegio?
Yo no lloro por ellos. Lloro por quienes nunca tendrán un jardín en Santa Bárbara para casarse.
Y no me vengan con ‘es su elección’. La elección no existe cuando naces en una desigualdad así.
Javiera Gajardo Valenzuela
diciembre 28, 2025 AT 00:32El silencio como forma de resistencia. La ausencia como presencia. La intimidad como ritual. Esto no es una boda. Es una meditación colectiva. No se necesita más. No se necesita menos.
La belleza no está en lo que se ve, sino en lo que no se muestra.
Y eso, en este tiempo, es la forma más profunda de amor que existe.
Rodrigo San Martín
diciembre 28, 2025 AT 18:21Gracias por decirlo así, Javiera. Eso es exactamente lo que sentí. No es que haya sido una boda perfecta. Es que fue verdadera. Y en un mundo donde todo se mide en likes, eso es lo más revolucionario que puede ocurrir.
Me pregunto si en 20 años, cuando todos hayamos olvidado los memes y los trending topics, ellos seguirán recordando ese sándwich de queso a medianoche.
Y si lo hacen... entonces, todo valió la pena.